¿Qué es el calcio?
El calcio es el mineral más abundante en el organismo humano y desempeña un papel fundamental en los huesos, los dientes, los músculos, los nervios y el metabolismo. Aproximadamente el 99 % del calcio se encuentra en los huesos y los dientes, donde actúa como elemento estructural y de resistencia. El 1 % restante se encuentra en la sangre, los músculos y el espacio intercelular, donde el calcio regula funciones vitales como la contracción muscular, la transmisión nerviosa y la coagulación de la sangre.
Como el organismo no puede producir calcio por sí mismo, debe obtenerlo regularmente a través de la alimentación. Una ingesta equilibrada de calcio es especialmente importante durante las etapas de crecimiento, el embarazo, la lactancia y la vejez para mantener la densidad ósea y la función muscular.
¿Cómo actúa el calcio en el organismo?
1. Formación y mantenimiento de los huesos y los dientes:
El calcio es el componente principal del mineral óseo hidroxiapatita, que confiere dureza y estabilidad a los huesos. Junto con la vitamina D, el magnesio, la vitamina K y el fósforo, contribuye a la regeneración ósea continua. En el organismo se produce constantemente un intercambio entre el calcio de los huesos y el de la sangre, un proceso regulado especialmente por la vitamina D.
2. Contracción muscular:
El calcio regula la contracción de los músculos, incluido el músculo cardíaco. Permite que las fibras musculares se contraigan activamente y se relajen de nuevo después de realizar su función. Por eso, la falta de calcio suele provocar calambres musculares o temblores.
3. Transmisión nerviosa:
El calcio es esencial para la transmisión de señales eléctricas entre las células nerviosas. Permite la liberación de neurotransmisores y, por tanto, la comunicación entre el cerebro, los músculos y los órganos.
4. Coagulación de la sangre:
El calcio participa en varios pasos de la cascada de coagulación y ayuda a cerrar las lesiones al favorecer la formación de fibrina (coágulo sanguíneo).
5. Metabolismo celular y actividad enzimática:
El calcio actúa como mensajero en las células, activa numerosas enzimas y controla procesos hormonales, como la liberación de insulina.
6. Ritmo cardíaco y presión arterial:
El calcio contribuye a la regulación del ritmo cardíaco y puede estabilizar la presión arterial al influir en la contracción de los vasos sanguíneos.
Beneficios de una ingesta suficiente de calcio
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Favorece unos huesos y dientes fuertes
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Favorece la contracción y relajación muscular
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Contribuye al funcionamiento normal de los nervios
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Favorece la coagulación sanguínea y la cicatrización de heridas
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Regula el ritmo cardíaco y la presión arterial
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Actúa como prevención de la osteoporosis
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Contribuye al metabolismo energético y enzimático
Alimentos ricos en calcio
Fuentes animales:
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Leche, yogur y queso (especialmente quesos curados como el parmesano o el emmental)
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Sardinas o salmón (con espinas)
Fuentes vegetales:
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Col rizada, brócoli, espinacas y pak choi
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Almendras, sésamo y semillas de chía
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Agua mineral con alto contenido de calcio (> 150 mg/L)
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Legumbres (p. ej., alubias blancas y garbanzos)
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Alternativas vegetales a la leche enriquecidas (p. ej., bebida de soja o avena con calcio)
Ingesta diaria recomendada
Según la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE):
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Adultos: 1000 mg de calcio al día
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Adolescentes (13–18 años): 1200 mg/día
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Personas mayores, embarazadas y lactantes: hasta 1200 mg/día
Una ingesta distribuida de manera uniforme a lo largo del día mejora la absorción.
Absorción y utilización del calcio
Los siguientes nutrientes son importantes para una absorción óptima del calcio:
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Vitamina D: mejora la absorción del calcio en el intestino y su almacenamiento en los huesos
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Vitamina K2: favorece la incorporación del calcio en los huesos en lugar de en los vasos sanguíneos
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Magnesio: favorece el metabolismo del calcio y previene los calambres musculares.
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Fósforo: actúa sinérgicamente en el metabolismo óseo (pero un exceso inhibe la absorción)
Síntomas de deficiencia (hipocalcemia)
La deficiencia de calcio puede deberse a:
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ingesta insuficiente
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deficiencia de vitamina D
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trastornos hormonales (p. ej., enfermedad de las glándulas paratiroides)
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determinados medicamentos (p. ej., diuréticos)
Síntomas típicos:
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Calambres musculares, temblores
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Entumecimiento en las manos o la cara
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Uñas frágiles, debilidad ósea
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Problemas dentales
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Osteopenia u osteoporosis en caso de deficiencia crónica
Sobredosis (hipercalcemia)
Una ingesta excesiva de calcio (generalmente por suplementos) puede causar:
Conclusión
El calcio es el pilar fundamental de unos huesos fuertes, músculos estables, nervios funcionales y un corazón sano. Una alimentación equilibrada con productos lácteos, verduras de hoja verde, frutos secos y agua mineral rica en calcio cubre de forma fiable las necesidades diarias. En combinación con la vitamina D y K2, el calcio contribuye decisivamente a la salud ósea, el rendimiento y la vitalidad general durante toda la vida.
Fuentes
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Sociedad Alemana de Nutrición (DGE). (2020): Calcio - valores de referencia para la ingesta de nutrientes.
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Weaver CM. (2014): Suplementación con calcio: ¿proteger contra la osteoporosis contradice la protección frente a las enfermedades cardiovasculares? Curr Osteoporos Rep, 12(2), 211–218.
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Heaney RP. (2009): Factores que influyen en la medición del calcio biodisponible en humanos. J Nutr, 139(9), 1636S–1639S.
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Lips P, Cashman KD, Lamberg-Allardt C, et al. (2019): Estado actual de la vitamina D en los países europeos y de Oriente Medio, y estrategias para prevenir su deficiencia. Endocr Connect, 8(2), R55–R75.